Un reporte especial
por Paula Begoun
La celulitis es un tema complejo y controvertido con respecto al cual los investigadores no han podido llegar a un acuerdo en cuanto a lo que es fisiológicamente. Tampoco concuerdan en cuanto a los tratamientos -si es que existen algunos- que podrían tener un efecto positivo en la llamada “piel de naranja”. Las únicas dos cosas acerca de la celulitis en las que todo el mundo coincide es su apariencia y que si la tienes, la odias y te quieres deshacer de ella. Por desgracia, la mayoría de nosotras las mujeres tenemos celulitis en mayor o menor grado. Según las siguientes estadísticas inquietantes, la celulitis hace su aparición en los muslos de más del 85% de las mujeres mayores de 18 años, sin importar su origen étnico, aunque es un poco más común en las mujeres blancas y en las asiáticas. Por si esto fuera poco, en el caso de las mujeres, la celulitis está compuesta de grasa almacenada difícil de metabolizar. Sería casi imposible eliminar toda la grasa de nuestro organismo y después de todo no nos convendría, ya que el organismo necesita la grasa para llevar a cabo varias funciones. De modo que esta sustancia -la cual es interdependiente con el estrógeno- llegó para quedarse. Desafortunadamente, cualquier cantidad de grasa puede presentarse como celulitis en los muslos de las mujeres [fuente: Revista Cosmetics & Toiletries (Productos Cosméticos y de Higiene), octubre de 2004, página 49].
Aunque ha ido creciendo el mercado de productos y tratamientos anticelulíticos, los estudios de investigación sobre la eficacia de los mismos siguen siendo mínimos y a menudo quedan a la sombra de otros estudios sorprendentemente optimistas, realizados por quienes venden estas curas. Lo triste es que resulta difícil no dejarse llevar por el atractivo de estos supuestos remedios, porque combatir la celulitis es una dura lucha sin tregua. Para muchas mujeres, la mera esperanza o ilusión de que algo pueda funcionar es una fuerte tentación y esa debilidad es algo que la industria de los productos cosméticos no sólo da por hecho, sino que la explota al máximo [fuente: Journal of Cosmetic Science (Revista de Ciencias Cosméticas), noviembre de 2005, pp. 379-393].
Desmintamos los mitos
A continuación empezaremos por romper algunos mitos populares acerca de la celulitis.
A los hombres no les sale celulitis. Hasta cierto punto, esto es verdad. Fisiológicamente, las mujeres son mucho más propensas a acumular grasa en sus muslos y caderas, mientras que los hombres la acumulan en el área del abdomen. Además, en el caso de las mujeres, el tejido conectivo que se encuentra debajo de la piel puede estirarse más y es más vulnerable a romperse, creando así las condiciones perfectas para que se desarrolle la celulitis. A algunos hombres sí les sale celulitis, sólo que estadísticamente no tanto como a las mujeres [fuente: Journal of Cosmetic Science (Revista de Ciencias Cosméticas), marzo - abril de 2005, pp. 105-120].
El agua ayuda. Probablemente es benéfico tomar agua (aunque en realidad no existen estudios de investigación que muestren cuánta agua es saludable o cuánta es dañina), pero no hay estudios de investigación que demuestren que el consumo de agua tenga un impacto en la grasa acumulada en parte alguna del cuerpo, por no mencionar en los muslos [fuente: American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative, and Comparative Physiology (Revista de Fisiología de los Estados Unidos: Fisiología Reguladora, Integrativa y Comparativa), noviembre de 2002, pp. 993-1004].
La retención de líquidos causa celulitis. Es irónico que un consumo bajo de agua sea considerado como una causa posible de celulitis y que se crea que lo totalmente opuesto, es decir, "la retención de demasiados líquidos", también sea un factor. Se ha especulado mucho acerca de cómo la retención de líquidos puede afectar la celulitis, pero actualmente no hay estudios de investigación que respalden esta noción. Además, las células adiposas en realidad sólo contienen alrededor de un 10 por ciento de agua, por lo que la eliminación de agua excedente no marcaría una diferencia. Y en el mejor de los casos, cualquier resultado calculable sería sólo transitorio, ya que el agua perdida se recupera pronto [fuente: Journal of Strength and Conditioning Research (Revista de Investigación de la Fuerza y el Acondicionamiento), noviembre de 2003, pp. 817-821].
Seguir una alimentación especial puede ayudar. Una alimentación sana que estimule la pérdida de peso puede ayudar a que todo el cuerpo luzca mejor. Sin embargo, debido a que el peso no es, por sí mismo, una causa de celulitis, seguir una dieta no cambiará la estructura de la piel de los muslos. En algunos casos, la celulitis empeora por la acumulación de grasa adicional. En estos casos, la pérdida de peso puede disminuir el área total y la profundidad de la celulitis [fuente: Clinical Dermatology (Dermatología Clínica), julio - agosto de 2004, pp. 303-309].
La celulitis es distinta a la grasa que se acumula en el resto del cuerpo. Hay muchas teorías que dicen que la celulitis es distinta de la grasa corporal normal. Sin embargo, hay unos cuantos estudios de investigación que han mostrado que la celulitis se aglomera de manera diferente que la grasa en el resto del cuerpo. Pero en términos generales, la mayoría de los investigadores consideran que la celulitis es simplemente grasa, ni más ni menos. Además, aunque la celulitis se aglomere de manera distinta, sigue siendo lo mismo lo que se puede y no se puede hacer con respecto a la grasa acumulada en cualquier parte del cuerpo [fuente: http://www.quackwatch.org/01QuackeryRelatedTopics/celulitis.html].
El ejercicio puede ayudar. El ejercicio es útil para casi todos los sistemas del organismo humano, pero no necesariamente tendrá un impacto en la apariencia de la celulitis. El ejercicio no mejora la estructura de la piel y no puede afectar áreas localizadas de grasa. En otras palabras, no se puede disminuir la acumulación de grasa en áreas pequeñas específicas del cuerpo [fuente: British Journal of Plastic Surgery (Revista Británica de Cirugía Plástica), abril de 2004, pp. 222-227].
La desintoxicación del cuerpo disminuye la apariencia de la celulitis. En la cultura popular, la desintoxicación del cuerpo ha llegado a significar depurarlo de contaminantes o cualesquiera otras sustancias problemáticas del medio ambiente o en los alimentos que ingerimos. De hecho, hay una mercadotecnia masiva basada en este concepto. El problema está en que hay pocas investigaciones creíbles que demuestren que la desintoxicación del cuerpo incluso sea posible. Sin embargo, la "desintoxicación" del cuerpo, según el significado que se le da en la comunidad científica, describe el proceso de disminuir el daño celular. Los antioxidantes, las enzimas y las proteínas pueden prevenir que ocurran ciertas funciones celulares anormales o indeseables. Sin duda alguna, esto es útil para el organismo. Pero se desconoce si esto sirve o no para disminuir la celulitis porque la estructura de la piel y la acumulación de grasa no son causadas por toxinas que se encuentran en el medio ambiente ni en los alimentos que comemos. Además, no hay estudios de investigación que muestren que algún tipo de toxina evite la descomposición de la grasa [fuentes: Journal of Endotoxin Research (Revista de Investigación de Endotoxinas), abril de 2005, pp. 69-84 y Journal of Biochemistry and Molecular Biology (Revista de Bioquímica y Biología Molecular), mayo de 2003, pp. 258-264].
Lo que SÍ sabemos
Hay tres teorías principales acerca de la formación de celulitis: 1. Las mujeres tienen una estructura de piel única en los muslos, la cual facilita la formación de celulitis.
2. Las capas de tejido conectivo en los muslos son demasiado débiles o finas como para mantener una apariencia tersa, permitiendo que se vea el contorno de la grasa.
3. Es posible que sea culpa de cambios vasculares y posibles afecciones inflamatorias [Fuente: Journal of Cosmetic Laser Therapy (Revista de Terapia Cosmética con Láser), diciembre de 2004, pp. 181-185; Journal of Applied Physiology (Revista de Fisiología Aplicada), abril de 2002, pp. 1611-1618 y Skin Research and Technology (Tecnología e Investigación de la Piel), 2 de mayo de 2002, pp. 118-124].
La mayoría de los productos para la celulitis vienen en forma de lociones y cremas con una amplia gama de ingredientes de nombre exótico o sintetizados en un laboratorio. Más allá de los productos tópicos, encontramos dispositivos como la endermología y tratamientos médicos con láser y mesoterapia (un procedimiento que supuestamente descompone la grasa mediante inyecciones repetidas). En cuanto a los productos para el cuidado de la piel, la lista de opciones es apabullante. No obstante, casi no hay uniformidad entre las distintas fórmulas anticelulíticas. Si creyéramos en lo que dicen hacer, parecería que existe una amplia diversidad de extractos totalmente distintos entre sí que pueden desinflar o descomponer la grasa y/o reestructurar la piel. Sin embargo, al hacer una revisión de la literatura científica al respecto, la mayoría de los estudios de investigación sugieren que hay poca esperanza de que cualquier cosa que nos frotemos en la piel pueda cambiar los depósitos de grasa o disminuir radicalmente la apariencia de la celulitis [fuentes: Dermatologic Surgery (Cirugía Dermatológica), julio de 2005, pp. 866-872 y The European Journal of Dermatology (Revista Europea de Dermatología), diciembre de 2000, pp. 596-603].
Mesoterapia
La mesoterapia es un procedimiento que supuestamente disuelve la grasa mediante inyecciones repetidas (y estoy hablando de muchas, pero muchas inyecciones) de diversas sustancias en las capas adiposas de la piel. La mesoterapia nació en Francia hace 50 años por el trabajo de un médico que estaba tratando de encontrar una cura para la sordera [fuente: Dermatological Times (Diario Dermatológico), 1° de diciembre de 2004].
Algunas de las sustancias que se inyectan son homeopáticas y otras son farmacéuticas. Curiosamente, no hay consistencia alguna entre las sustancias y el coctel de ingredientes puede variar de un mesoterapeuta a otro, lo cual hace que este tratamiento sea muy difícil de evaluar. La sustancia más comúnmente usada es la fosfatidilcolina, pero a veces también se combina con desoxicolato. Un pequeño número de estudios han mostrado que esta sustancia puede disminuir la grasa con éxito cuando se inyecta en la piel, mientras que un estudio de investigación demostró lo anterior en el área debajo de los ojos. En teoría, la disminución de grasa subcutánea puede ser el resultado de muerte y reabsorción celulares mediadas por una inflamación.
Sin embargo, la mesoterapia sí tienes sus riesgos. En un estudio de investigación se explicó lo siguiente: "Entre los efectos secundarios estuvieron ardor, eritema e hinchazón en el sitio de aplicación de la inyección. Durante un seguimiento de 9 meses en promedio, el 50 por ciento de las pacientes reportaron la persistencia del beneficio, el 20 por ciento reportaron una ligera disminución y el 30 por ciento [no notaron beneficio alguno]”.
No es barato averiguar si esta es una opción que te vaya a dar buen resultado. La mesoterapia cuesta de $300 a $500 dólares por tratamiento y se recomiendan alrededor de 10 a 15 sesiones, de tal modo que termina siendo más cara que la liposucción [fuentes: Journal of Cosmetic Laser Therapy (Revista de Terapia Cosmética con Láser), diciembre de 2005, pp. 147-154 y marzo de 2005, pp. 17-19; Morbidity and Mortality Weekly Report (Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad), noviembre de 2005, pp. 1127-1130; Plastic and Reconstructive Surgery (Cirugía Plástica y Reconstructiva), julio de 2003, pp. 162-70 y Aesthetic Plastic Surgery (Cirugía Plástica Estética), julio-agosto de 2003, pp. 315-18].
Endermología
La endermología fue desarrollada en Francia en la década de los años 1980 y la Dirección de Alimentación y Fármacos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó este potente dispositivo portátil para dar masajes en 1998. Consiste en dos rodillos motorizados con un dispositivo de succión que se pasa por la piel, algo así como una mezcla del exprimidor de ropa de las lavadoras antiguas y una aspiradora (por cierto, las mujeres europeas también sufren de celulitis, pese a que no tienden a tener los problemas de peso que presentan las mujeres estadounidenses. Pero hay que recordar que el peso y la celulitis no guardan una relación directa entre sí).
Aunque abundan las promesas, los que publicitan tratamientos de endermología legalmente sólo pueden promoverla para "mejorar temporalmente la apariencia de la celulitis". Por supuesto, la palabra "temporalmente" por alguna razón extraña nunca aparece en los anuncios o sitios web que promocionan este dispositivo. Se necesita mucho tiempo y dinero para averiguar si este método funciona. Se recomiendan de 10 a 20 tratamientos, además de una o dos visitas de mantenimiento al mes para poder mantener los resultados, en caso de que lo hubiera. No tiene un costo establecido y, dependiendo del lugar, su precio puede variar entre $75 y $200 dólares por sesión.
Sistemas no ablativos con láser y luz
Desde que la FDA aprobó la TriActive Laserdermology o laserdermología triactiva (Cynosure Inc, Chelmsford, Massachussetts) como un dispositivo médico clase II que "temporalmente disminuye la apariencia de la celulitis", muchas compañías han querido sacarle provecho a esta tecnología. TriActive combina un diodo láser (a una longitud de onda de 810 nanómetros) con enfriamiento, succión y masaje mecánico localizados (una especie de cruce entre un láser y una máquina de endermología). El protocolo de tratamiento varía, pero el proceso generalmente se lleva a cabo tres veces a la semana durante dos semanas, seguido de dos tratamientos a la semana durante cinco semanas. Como un dispositivo médico clase II, este láser se puede vender y usar sin la supervisión de un médico, lo que significa que cada vez son más los salones de belleza y spas que están publicitando su éxito y que están cambiando la clasificación de la FDA de "disminuye temporalmente la celulitis" por la frase más atractiva de "disminuye" la celulitis [fuentes: http://www.fda.gov/cdrh/pdf3/k030876.pdf; Información de la Comisión de Valores y Bolsa, http://www.secinfo.com/dsvRx.z4y6.htm y Journal of Cosmetic and Laser Therapy (Revista de Terapia Cosmética y con Láser), junio de 2005, pp. 81-85 y junio de 2004, pp. 181-185].
Otro dispositivo aprobado por la FDA es el sistema VelaSmooth (Syneron Inc, Richmond Hill, Ontario, Canadá). Este sistema combina una luz casi infrarroja a una longitud de onda de 700 nanómetros, una radiofrecuencia de onda continua y la succión mecánica. Se recomiendan dos tratamientos por semana para un total de 8 a 10 sesiones. Uno de los únicos estudios que demuestra la eficacia de esta máquina se realizó con 20 mujeres y 18 de ellas personalmente consideraron que sí notaron una mejoría. No obstante, las medidas reales sólo mostraron una reducción de 0,3 pulgadas (0,74 cm) en la circunferencia de los muslos. Difícilmente podríamos decir que estos resultados son contundentes, sea cual sea el criterio que estemos usando para evaluarlos. Esto deja en claro que se necesitan hacer estudios a mayor escala, especialmente antes de que nos decidamos a gastar $1.000 dólares o más para averiguar si este tipo de máquina nos da los resultados que deseamos -principalmente unos muslos más tersos- sin vaciarnos el bolsillo [fuentes: Journal of Cosmetic and Laser Therapy (Revista de Terapia Cosmética y con Láser), diciembre de 2004, pp. 187-190; diciembre de 2004, pp. 181-185; junio de 2005, pp. 81-85].
Estimuladores musculares eléctricos (EMS por sus siglas en inglés) y dispositivos de iontoforesis
Según www.quackwatch.com, un sitio dedicado a las estafas médicas, "Los estimuladores musculares son dispositivos médicos legítimos que han sido aprobados para ciertas afecciones" con el fin de relajar los espasmos musculares, aumentar la circulación sanguínea, prevenir la formación de coágulos sanguíneos y rehabilitar el funcionamiento muscular después de un derrame cerebral. Pero muchos spas y salones de belleza dicen que los estimuladores musculares pueden eliminar las arrugas, hacer estiramientos faciales, disminuir el tamaño de los senos, reducir la "barriga cervecera" y remover la celulitis. Los dispositivos de iontoforesis son dispositivos que sólo se venden con receta médica, que usan una corriente eléctrica directa para introducir iones de sales solubles (es decir, medicamentos) en los tejidos corporales con fines terapéuticos o de diagnóstico. La FDA considera que la promoción de estimuladores musculares o dispositivos de iontoforesis para dar forma o contorno al cuerpo es una práctica fraudulenta [fuente: http://www.fda.gov/ora/fiars/ora_import_ia8901.html].
Vendas corporales
Muchos salones y spas ofrecen un servicio para combatir la celulitis y/o bajar de peso en el que el cuerpo se envuelve o reviste apretadamente con prendas especiales, con o sin la aplicación de cremas o lociones "especializadas". Estos tratamientos, que prometen quitar centímetros de su figura, cuestan entre $65 y $500 dólares, dependiendo del salón y de que la clientela pertenezca o no a un estrato socioeconómico que amerite su elevado costo. La información aparentemente científica hace que este proceso parezca legítimo, pero a la larga, lo único que hace es comprimir temporalmente la piel (cabe notar que uno mismo probablemente podría hacer esto en casa con una envoltura plástica para alimentos). Además, comprimida o no, la piel luego retomará su forma original con el tiempo. ¿Cuánto tiempo tomará este proceso? Variará de persona a persona. También hay que tomar en cuenta la forma de medir los resultados con estas vendas. Con frecuencia se observan resultados impresionantes después de medir diversas partes del cuerpo y sumar los pequeños cambios incrementales, que en total terminan por hacerlo sonar como algo mucho más asombroso de lo que en realidad es.
Algunos infomerciales, páginas web y compañías de mercadotecnia multiniveles venden sistemas caseros que prometen eliminar las toxinas y exprimir el tejido adiposo cargado de agua hasta dejarlo seco. Las toxinas no se eliminan al exprimir las células. Si bien es posible exprimir las células para sacarles el agua que contienen, esa misma presión lesionaría otras células al mismo tiempo, lo cual no es bueno para la piel. Además, gracias a la homeostasis, el contenido de agua regresaría al nivel natural del cuerpo al poco tiempo. Como reza el refrán, el agua toma su nivel. En todo caso, no existe estudio de investigación alguno que demuestre que las vendas corporales den resultados positivos ni tampoco eliminan la grasa ni la celulitis [fuente: Comisión Federal de Comercio, www.ftc.gov/opa/2004/12/transdermal.htm].
Liposucción
La liposucción se ha usado para dar nueva forma y disminuir la apariencia de capas acumuladas de grasa y celulitis. Sin embargo, la función principal de este procedimiento es remover la grasa de áreas localizadas, no la celulitis. En algunos casos en los que la liposucción involucra la remoción de grandes cantidades de grasa almacenada, a veces puede empeorar la apariencia de la celulitis al dejar la piel holgada y sin una estructura de soporte, lo cual permite que cualquier grasa restante (y siempre queda algo) se pueda ver a través de la piel. |