1. Primero, remueve todo el esmalte de uñas previamente aplicado. No importa que tu quitaesmalte contenga o no contenga acetona. Tampoco importa si tu quitaesmalte dice contener ingredientes humectantes (moisturizing ingredients ). Un quitaesmalte que pueda remover esmalte de uñas necesariamente tiene que ser un producto fuerte que no va a ser precisamente delicado con tus uñas y cutículas, pero ese es el precio que tenemos que pagar por tener unas uñas bien pintadas. Usa la menor cantidad posible de quitaesmalte. ¡Nunca remojes tus uñas en quitaesmalte! El quitaesmalte reseca muchísimo toda el área de las uñas, especialmente las cutículas. Para el bienestar de tus uñas y cutículas, es imprescindible que permanezcan el menor tiempo posible en contacto con el quitaesmalte.
2. Antes de remojar las uñas en agua, córtalas o límalas para darles la forma deseada. Cuando las uñas están mojadas, son más propensas a los daños que cuando están secas. Límate suavemente las uñas para darles la forma que desees, usando la lima de uñas menos abrasiva que puedas encontrar (evita las de metal o las de grano muy grueso). Evita darles forma de garra o dejarlas demasiado cuadradas o puntiagudas. Puedes dejarles un borde ligeramente redondeado para proteger el crecimiento de la uña, o bien, puedes dejarlas un poco cuadradas, siempre y cuando no estén totalmente cuadradas. Puedes encontrar limas para uñas de buena calidad en la mayoría de las principales farmacias y estas no tienen que costarte un ojo de la cara.
3. Si tienes planeado remover un poco de la cutícula excedente, tendrás que remojarla, pero procura no remojar tus dedos demasiado, ya que esto puede dañar las uñas. Por lo tanto, sumerge las uñas en agua tibia durante no más de tres minutos. Evita usar agua con jabón o detergente, ya que estos sólo resecan la piel y dañan la cutícula. En el caso de los pies, debido a que las uñas y las cutículas son más gruesas, puedes sumergirlos en agua durante más tiempo. Es maravilloso remojar los pies en agua tibia y esto también ayuda a suavizar las uñas para que puedas cortarlas más fácilmente con un cortaúñas.
4. Córtate las uñas de los dedos de los pies con cuidado usando un cortaúñas. Definitivamente es más fácil cortarte las uñas después de bañarte o remojar los pies, pero si tienes uñas suaves, entonces córtatelas antes de remojar los pies para evitar romperlas o dañarlas. Las uñas de los pies deben cortarse en línea recta, ligeramente por encima de donde se separan de la carne. Evita dejarlas muy cortas porque esto hace que sea más probable que termines con una uña enterrada.
5. Humecta tus cutículas con un humectante muy emoliente y espeso. Casi cualquier humectante o aceite para piel seca funcionará. No es necesario que compres cremas especiales para cutículas: estas cremas no contienen absolutamente ningún ingrediente especial para las uñas o las cutículas.
6. Ahora es un buen momento para usar un limpiador granular de azúcar para darle un masaje a tus pies, piernas, manos y brazos. Enjuágate primero las manos y luego tómate tu tiempo para limar y eliminar los callos de la planta de los pies con una lima metálica para pies o una piedra pómez plana. Luego, enjuágate los pies y las piernas para quitarte el limpiador granular.
7. Como otra opción, puedes aplicarte un removedor especial para cutículas que disuelva la cutícula excedente. Uno de los más eficaces es la marca Cuticle Eliminator ($3) que se vende en algunas farmacias o tiendas de artículos de belleza. Su pH elevado es lo que hace que funcione tan bien, pero también significa que no es bueno que te lo dejes en la piel durante demasiado tiempo. Aplícate la loción Cuticle Eliminator en el área de las cutículas y prosigue con el paso N°8.
8. Luego, empuja la cutícula hacia atrás con muchísimo cuidado pero evita empujarla demasiado, ya que esto puedo dañar el crecimiento de la uña o hacer que la cutícula se separe. Ten cuidado de no halar, levantar, rasgar, romper, forzar o cortar la cutícula. Sólo corta el borde libre de tus cutículas, evitando el área de la cutícula que está junto a la matriz de la uña. Si la cortas muy profundo, eventualmente dañarás la uña.
9. Antes de pintarte las uñas, es esencial que te quites todo el humectante o aceite. Los ingredientes humectantes pueden evitar que el esmalte se adhiera a la uña. Pasa un poco de quitaesmalte o alcohol simple sobre la superficie de tus uñas para eliminar el humectante que haya quedado. Evita que el quitaesmalte entre en contacto con la cutícula, ya que ahí sí es bueno que se quede el humectante, pero limpia bien la uña.
10. Píntate las uñas en capas, dejando que cada capa se seque completamente antes de aplicarte la siguiente. Lo normal es aplicarte un mínimo de cuatro (capa base, dos capas de esmalte de color y capa final). Si tus uñas son débiles o quebradizas, aplícate una o dos capas de esmalte para llenar los surcos de las uñas como capa base; esta es la mejor manera de fortalecer la uña. Luego siguen dos capas de esmalte de color, seguidas de una capa final para darles brillo y lustre.
11. Deja pasar suficiente tiempo entre capa y capa para que el esmalte se seque completamente. Los esmaltes de color y esmaltes transparentes finales de secado rápido a menudo contienen alcohol, el cual puede causar que el esmalte se descarapele y despostille más fácilmente, de modo que es mejor evitar usarlos. El uso de un aceite o aerosol de secado rápido después de pintarte las uñas es una excelente manera de evitar que el barniz se corra, pero no previene las muescas o hendiduras en el esmalte, de modo que ten cuidado.
12. No te seques las uñas con una secadora de cabello ni ninguna otra fuente de calor. El calor hace que el esmalte se expanda y se levante de la uña.
13. Una vez que el esmalte esté seco, date un masaje en el área de las cutículas con un humectante o pomada emoliente. Esto alentará el crecimiento sano de las uñas y protegerá tus cutículas.
14. Para que tu manicura dure más, retócate el esmalte cada tercer día con una capa de barniz transparente final. Siempre lleva contigo este barniz —por ejemplo, mi Longevity Base & Top Coat (Capa base y final)— en tu cartera (bolsa) y cuando tengas un tiempito en el día, aplícate rápidamente una capa fina de este barniz, la cual secará rápidamente y te ayudará a mantener las apariencias. |